El sábado 9 de abril, Mons. Alejandro Daniel Giorgi, obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal de la Zona Belgrano, concedió el Orden del Diaconado a los seminaristas acólitos de Fasta, Merleau Nsimba Ngoma, Pedro Francisco José Giunta y Juan Eduardo Marchetti. La celebración tuvo lugar en la basílica Nuestra Señora del Rosario del Convento de Santo Domingo.
Durante la homilía, Mons. Giorgi dijo a los ordenandos: “Pedro, Juan, Merleau, ustedes a partir de ahora van a recibir ese carisma tan hermoso del Espíritu Santo que los va a configurar como Cristo Servidor. Jamás dejen de ser servidores”. Y recordó cuando el entonces cardenal Bergoglio, le decía el día de su ordenación diaconal: “No se olviden jamás de dónde llegaron a este ministerio, de dónde los sacó el señor. Para seguir teniendo olor a oveja, ustedes también tienen que reconocerse como ovejas. El ministerio no nos quita esa condición tan hermosa de ser ovejas del único Buen Pastor y para servir tenemos que seguir siendo ovejas, discípulos, hijos”. También les aconsejó que miren a sus mayores, refiriéndose al padre Fosbery y recordando con afecto a fray Norberto Sorrentino OP –quien falleció ese mismo día–, porque “todos los santos recorren huellas de otros que han ya recorrido caminos”.
Al finalizar la celebración, el Mil. Pbro. César Garcés, regente de la Fraternidad Sacerdotal, agradeció a Dios, a Mons. Giorgi, a los nuevos diáconos, a sus familias, a las comunidades de Fasta y al padre Fundador, a quien le dedicó, emocionado, estas palabras: “Padre, sos siempre el modelo al cual miramos y al cual queremos ser fieles en el carisma: acción de gracias, caer de rodillas frente al amor misericordioso de Dios y con los diáconos, decirle al Señor: «Aquí estoy para hacer tu voluntad»”.
A las celebraciones asistieron como invitados especiales Monseñor Miguel Delgado Galindo, subsecretario del Consejo Pontificio para los Laicos y el Pbro. Ghislain Kapia Izuo, secretario canciller de la Arquidiócesis de Kinshasa. También estuvieron presentes los dos nuevos milicianos seminaristas que llegaron desde Kinshasa recientemente: Matondo Ngoma Dieu-Merci y Kayembe Kayembe Reneidi.
Luego de las ordenaciones diaconales, la comunidad compartió un alegre ágape en el colegio Fasta Catherina. El domingo siguiente en la capilla del mismo colegio, se celebró la misa en la cual los neodiáconos se incorporaron a la Fraternidad Sacerdotal.
Merleau Nsimba Ngoma nació en Kinshasa, capital de la República Democrática del Congo, y tiene 33 años. Conoció Fasta en 2006 a través de un sitio de noticias católicas en internet. En 2010 visitó la obra de Fasta en Argentina y a partir de un fluido intercambio, comenzó la fundación de las comunidades de Fasta en África, que hoy se extienden por Kinshasa, Brazzaville y Tanzania. En 2012, ya licenciado en Filosofía, volvió a Buenos Aires e ingresó al Seminario de Fasta Sacerdotal. Sus misiones apostólicas fueron en los rucas de Buenos Aires, Catamarca, Tucumán y Rosario.
Pedro Francisco José Giunta tiene 26 años y nació en la ciudad de Mendoza. Estudió en el colegio San Francisco Javier. Ingresó a Fasta en 2001 en el ruca Curá, de Mendoza, del cual fue jefe entre 2007 y 2008. En 2009 ingresó al Seminario de Fasta y tuvo por misión apostólica acompañar a los rucas de la Ciudad de Buenos Aires, San Francisco (Córdoba) y Mar del Plata.
Juan Eduardo Marchetti nació en San Miguel de Tucumán y tiene 29 años. Egresó del colegio Fasta Ángel María Boisdron OP en 2004, donde participó del ruca Boisdron. Ingresó al seminario en 2009, donde tuvo por misión acompañar a los jóvenes de los rucas de Flores y Palermo en Buenos Aires, de San Salvador de Jujuy, Salta y Córdoba.
