Del 8 al 10 de octubre se reunió el Consejo Plenario de Fasta, máximo órgano de gobierno de la Ciudad Miliciana. El encuentro tuvo lugar en el colegio Fasta Catherina y congregó a las tres fraternidades: la laical, la sacerdotal y las catherinas.
Por coincidir con la culminación del mandato del presidente de Fasta, este Plenario estuvo organizado en tres momentos: la presentación de los informes de gestión del Directorio para el periodo 2012-2016, un espacio sapiencial sobre la Nueva Evangelización y la elección del presidente de Fasta.
Informe de gestión 2012-2016
Durante la apertura del Consejo Plenario, el padre Fosbery afirmó: “Fasta es una realidad del Concilio Ecuménico Vaticano II y del Papa Francisco. Por eso es una Iglesia en salida y no defensiva”. Luego señaló que la Ciudad Miliciana es es un “organismo vivo”: “Se mueve desde la misericordia. Es un organismo misericordioso. Ustedes no son jueces de nadie, son misericordiosos, están abiertos a la Iglesia en salida». Convocó a los presentes a recibir «a todos los que sean que quieran vivir la realidad de Fasta” y los invitó a mirar a la institución desde esta perspectiva.
Luego el vicepresidente ejecutivo, Lic. Carlos Rossini, introdujo en forma general el informe del Directorio. Los informes de cada director no sólo dieron cuenta de los actos de gobierno y gestión de los últimos cuatro años sino que tuvieron también cierta proyección hacia el futuro. Expusieron los milicianos Pedro Giunta, director del Movimiento; Silvina Marlia, directora de Educación; Juan Carlos Mena, rector de la Universidad Fasta; Patricia Rodríguez, directora de Formación; Juan José Ferrari, administrador general y Rodrigo Serrano, secretario general. Estos y los restantes informes se entregaron impresos a los participantes.
Entre los principales hechos referidos se encuentran la necesidad de avanzar hacia la conformación del sistema educativo Fasta para integrar los recursos de la institución en materia educativa; la profundización del papel de los convivios como aporte original a la acción apostólica con los adultos y matrimonios; el desafío de las nuevas fundaciones que ya alcanzan tres continentes; y la necesidad de pasar de un modelo de conducción basado en la gestión a uno de carácter estratégico, entre otros.
También presentaron sus informes las comunidades de España, Perú, Ecuador, la República Democrática del Congo y Estados Unidos. Se leyó además la resolución de la Presidencia que eleva la fundación Fasta Quito a jurisdicción ad experimentum.
Espacio sapiencial
Luego de los informes, comenzó el espacio sapiencial, articulado en dos grandes ejes dirigidos a ajustar la organización y a revitalizar el organismo, a los cuales hace referencia el documento de fray Aníbal Fosbery OP, “Fasta y la Nueva Evangelización”. El objetivo fue discernir, a la luz del carisma fundacional, las cuestiones prioritarias que surgieron de los aportes del Plenario de 2013, todas ellas ordenadas a la Nueva Evangelización: las obras de misericordia, la formación, los convivios, la familia, la educación, las nuevas fundaciones y la Organización de Juventudes.
Primero, expositores designados presentaron cada eje y sus subtemas, luego se trabajaron en comisiones y se expusieron y debatieron las conclusiones en el Plenario. Las mismas fueron aprobadas en general por el Consejo y se remitieron al Directorio, el cual presentará el documento definitivo. Sobre este, la institución en sus diversos espacios, direcciones y áreas, trazará su itinerario apostólico para el próximo periodo.
Elección del Presidente de Fasta
Por último el Consejo Plenario realizó la elección del presidente de Fasta a partir de la terna presentada por la Fraternidad Sacerdotal. Resultó electo por un nuevo periodo fray Aníbal Fosbery OP. El Fundador y Presidente, a su vez, designó como vicepresidente ejecutivo al Mil. Lic. Carlos Rossini quien en sus palabras de cierre, invitó a la reflexión para «poder percibir de qué manera la Ciudad Miliciana, construida por nosotros, los laicos y sostenida espiritualmente por los sacerdotes y por nuestras catherinas, debe pararse frente a este cambio epocal». Y afirmó: «Está claro que esta Nueva Evangelización la protagonizamos los laicos. Es nuestra tarea ocuparnos de este movimiento para evangelizar de nuevo la cultura en los escenarios que nos tocan y lo hacemos con esta estrategia: Construir la Ciudad Miliciana».
